
INSTALACIONES
Armonía con el entorno
Piedra y naturaleza se funden en Casa Rosinda dando lugar a un conjunto arquitectónico en perfecta armonía con su entorno.
Su exterior ofrece un espacio total de 56.000 metros cuadrados de pastizales y bosque autóctono, huerta con árboles frutales y jardín decorado con elementos de labranza, donde no faltan el tradicional hórreo o una fuente de agua natural de primera calidad. Envuelta en estos elementos, una amplia terraza permite disfrutar del paisaje al tiempo que se degustan las especialidades de la casa.
Por su parte, los más pequeños tienen asegurada la diversión en el parque infantil y las zonas verdes que lo rodean. El local dispone, además, de un amplio aparcamiento con acceso para autobuses.
Ya en su interior, Casa Rosinda ofrece 5 salones adaptados tanto a pequeñas como a grandes celebraciones. Entre ellos se distinguen, por una parte, acogedores reservados que conservan el
espíritu de antiguas estancias de la casa original y, por otra, amplios espacios que permiten reuniones de más de 100 personas. Al encanto de la tradición que impera en todas las dependencias se suma, en el caso del salón principal, la espectacular vista del Valle del Río Tambre, próximo al restaurante.




